02 octubre, 2007

Arquitectura para Nietzsche

“Arquitectura para los que buscan el conocimiento: Llegará el día -muy pronto, quizá- en que se reconozca lo que les falta a nuestras grandes ciudades: lugares silenciosos, vastos, espaciosos, para la meditación; lugares con elevadas y largas galerías para los días de lluvia y de sol, a los cuales no lleguen el ruido de los coches ni los pregones de los vendedores ambulantes y donde no se emitiría ni la oración en alta voz al sacerdote; algo que expresara lo que tienen de sublime la meditación y el alejamiento del mundo. Pasaron los tiempos en que tuvo la iglesia el monopolio de la reflexión, en que la vida contemplativa era siempre, ante todo, vida religiosa. Todo lo que la iglesia ha edificado expresa este pensamiento, pero los monumentos de la Iglesia hablan en lenguaje demasiado patético y demasiado estrecho; son los lugares de las relaciones ultraterrestres para que nosotros, impíos, podamos meditar allí. Queremos traducirnos a nosotros mismos en piedras y en plantas, queremos pasearnos por nosotros mismos cuando circulemos por esas galerías y esos jardines” .

“El arquitecto no representa ni un estado apolíneo ni un estado dionisiaco: en él lo que resalta es el gran acto de la voluntad: la voluntad que mueve montañas. Los hombres más poderosos han inspirado siempre a los arquitectos. La arquitectura ha estado constantemente bajo la sugestión del poder. En el edificio, el atrevimiento, el triunfo sobre la gravedad, la voluntad de poder tienen que hacerse visibles. La arquitectura es una especie de elocuencia de poder expresada unas veces por las formas, unas veces persuasiva y acariciadora, otras veces limitada a dar órdenes. El sentimiento más elevado de potencia y de seguridad encuentra su expresión en el gran estilo. Es la potencia que no necesita demostración, que desdeña el agradar, que difícilmente contesta, que no ve testigos en torno suyo, que sin tener conciencia de ellas vive de las objeciones que le son opuestas, que descansa sobre sí misma, fatalmente, como una ley entre las leyes, esto es lo que habla de sí mismo ese gran estilo” .

5 comentarios:

imara dijo...

Hola Dziga gracias por este blog y muy interesante este texto de Nietzsche; te agradeceria mucho que me dijeses en que libro se recoje este texto
muchas gracias

dziga vertov dijo...

Estoy en ello, en cuanto pueda te lo dejo en un comentario aquí, porque no tengo a mano el texto de donde lo saqué y no recuerdo si daba más referencias...

dziga vertov dijo...

Como lo prometido es deuda, y más vale tarde que nunca, aunque debería estar durmiendo ya por lo que me espera mañana, dejo aquí constancia del lugar del que saqué esta entrada, se trata de un texto de Javier Ruíz de la Presa, que hace mucho tiempo alguien me pasó, casualmente lo he buscado en internet y aparece aquí:
http://docentes.uacj.mx/museodigital/teoria/ensyos/nitzsche%201.htm
poniendo en google su nombre también lo encontrarás, siento no haberlo nombrado al escribir la entrada pero cuando lo leí hace tiempo me gustó tanto que guardé el fragmento para un momento en que le encontrara utilidad, y fue en el blog mucho tiempo después...
Espero que lo disfrutes chusdb!!!
Así como otros blogeros!!

ChusdB dijo...

¡gracias!

Anónimo dijo...

Hola

El aforismo es del libro "La Gaya Ciencia", y éste se llama, arquitectura para los que buscan el conocimiento.

Un Saludo